En el año 1.966 D. Luís Arellano solicita al Estado la concesión de la Administración de Loterías que anteriormente se cerró en Alfaro. El Estado deniega la petición por considerar que la precedente no fue rentable. Tras mucho insistir se le otorga la Administración, que durante los siguientes 10 años no tuvo un local para desarrollarla. El buen hombre, a fuerza de mucha voluntad y a cuestas con su gran minusvalía la sacó adelante vendiendo los décimos de lotería por las calles de la ciudad y trasladándose con su motocicleta de tres ruedas por los pueblos vecinos.

En el año 1.975 la Entidad Caja Rioja edifica un bloque de pisos en la Plaza Chica, ubicando su oficina principal en los bajos de los que cede a D. Luís Arellano un local de 8 metros cuadrados.

D. Luis Arellano Arriete

Interior del Local

 

Tras el fallecimiento de D. Luís en 1.996 se hace total cargo de la Administración su único hijo, que ya era el Administrador titular desde 1.988 mediante la sucesión intervivos transmitida de padre a hijo.

A finales de 1.999, la Administración se trasladó a su actual ubicación en la planta baja del número 7 de la Calle Argelillo.

Durante estos 35 años de existencia se han repartido premios de todos los calibres. Destacamos en Lotería Nacional premios GORDOS; en Lotería Primitiva destacó en un sorteo de los jueves un único acertante de primera categoría con seis aciertos, que cobró 242 millones; y en apuestas deportivas, recientemente en la temporada 1999-2000 un pleno al 15 al que correspondió la bonita cifra de 53 millones de pesetas.